La Mariposa Monarca

 En México, donde invernan, los árboles a menudo se cubren con miles de ellas. Pero disminuye el algodoncillo - única fuente del alimento para sus orugas que llevó a una disminución del 90% en el número de las monarca. Ahora, el Fish and Wildlife Service (USFWS) en EE.UU., está revisando una petición que otorgaría protección a las especies a través de la emblemática Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA).


Las mariposas monarca nacen en huevos, de los que eclosionan en forma de larva. A continuación se comen la cáscara del huevo y después se alimentan de las plantas del algodoncillo sobre las que nacieron. (Las mariposas monarca dependen de las plantas del algodoncillo, que constituyen prácticamente el único alimento de las larvas.)

Conforme engordan, las larvas se convierten en jugosas y coloridas orugas. Después crean una dura bolsa protectora que las rodea conforme entran en la fase de crisálida. De ahi emergen en forma de adultos bellamente coloreados en negro, naranja y blanco. El colorido patrón de la mariposa monarca hace que sean fáciles de identificar; y precisamente de eso se trata. Su característico patrón avisa a los depredadores de que estos insectos son venenosos y saben fatal.

Las mariposas que emergen de las crisálidas a finales de verano y principios de otoño son diferentes de las que lo hacen durante los dias más largos y cálidos del verano. Estas mariposas monarca nacen para volar, y saben por el cambio en el clima que deben prepararse para su prolongada travesía.
La monarca (Danaus plexippus), es una de las grandes mariposas migradoras en el mundo, vuelan 4.800 kilómetros más de cuatro generaciones de crías, desde muy al norte, como Nueva Escocia, hasta los bosques de México donde invernan. Sin embargo, cada vez menos de ellas se congregan en México. Encuestas realizadas por científicos han seguido la pista en una marcada disminución total durante las últimas dos décadas.

“Estamos en riesgo de perder la belleza simbólica que ha sido parte de la infancia de cada generación de estadounidenses”, dijo Curry Tierra, un veterano científico para el Centro de Diversidad Biológica. “La caída del 90% en la población de la monarca, es una pérdida muy asombrosa que, en términos de población humana sería como perder a cada persona que vive en Estados Unidos, excepto los de Florida y Ohio”.
Los investigadores en gran parte atribuyen la disminución de la mariposa monarca, al incremento en la siembra de cultivos transgénicos Roundup-Ready, que permiten a los agricultores utilizar más herbicidas que matan a otras plantas en, y alrededor de sus campos. Una de estas víctimas es el algodoncillo, una planta que da su naturaleza venenosa a las mariposas monarcas; su espectacular coloración anaranjada anuncia esto a los posibles depredadores, y aquello es lo único que las orugas monarcas pueden comer.

“El generalizado descenso de mariposas monarcas, es impulsado por la masiva fumigación de herbicidas en cultivos genéticamente modificados que han eliminado prácticamente su hábitat en tierras de cultivo que dominan el paisaje del Medio Oeste”, dijo Bill Freese, un analista de políticas científicas del Centro de Seguridad Alimentaria.
Como resultado debido a la caída del algodoncillo, el número de mariposas monarca se desplomaron de un estimado de mil millones, a mediados de la década de 1990, a 35 millones en el invierno de 2013 a 2014. 
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