El cuidado del rosal

El rosal es muy sensible a plagas y enfermedades.
Durante el período de crecimiento se debe remover y fertilizar el suelo alrededor de la planta, aumentar los riegos para que florezca mejor
.
Se deben eliminar los llamados chupones que crecen desde la base,le restan vigor a la planta,cuando finaliza la floración se deben cortar las flores marchitas para activar el nacimiento de nuevos brotes.Incorporar harina de huesos contribuye a lograr mejores floraciones.


El riego debe efectuarse por la mañana o por la tarde,nunca al mediodía,ya que los rayos solares dañarían las hojas húmedas de la planta.
La poda se realiza en épocas en que la planta está en reposo,durante el clima frío, dejando reducida a 1/3 de su tamaño, la poda se realizará sobre una yema exterior, cortado en forma oblicua (bisel).

Los rosales necesitan estar expuestos al sol al menos 4-5 horas diarias.
Cortar las flores secas , hace que aparezcan nuevos brotes y la floración sea más prolongada.
Los mismos cuidados deben tener aquellos rosales mini o enanos, utilizados en borduras o macetas.
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