Historia de las Plantas medicinales

Desde tiempos muy remotos, el hombre ha buscado en las plantas la curación de los males de su cuerpo. Hasta nuestros días han llegado pruebas del uso que en el antiguo Egipto se hacía de los efectos medicinales de las plantas. Avanzando en la Historia, se observa una mayor inquietud por las cualidades curativas de muchos vegetales autóctonos de las distintas regiones del planeta.  
 

La Alquimia y más tarde la Química y la Farmacia aprovecharon los conocimientos que sobre el reino vegetal y sus aplicaciones venían de épocas anteriores, de modo que hasta el momento de la consecución de productos farmacéuticos sintéticos constituyeron la más importante fuente de remedios para la salud humana. 









La mayoría de las veces los descubrimientos fueron simplemente resultado de la búsqueda de nuevos alimentos
Los antepasados tenían que comprobar si las nuevas especies eran comestibles lo que les llevaba a descubrir en su propio cuerpo que muchas de ellos eran evidentemente comestibles; otros venenosos y otros producían efectos un tanto diferentes: aumentaban el sudor, les hacían defecar con mayor facilidad, les eliminaban el dolor de la articulación que hasta el momento les había producido mucho malestar, etc., etc. Otras veces fue simplemente el resultado de la casualidad.
 Así, por ejemplo, se cuenta que un soldado español descubrió por accidente que la quinina, componente principal de la chinchona, podía curar la la fiebre intermitentes: parece ser que bebió de un charco donde había caído una rama de este árbol y que, al despertarse, se le había curado la fiebre. Fuera como fuese el hombre empezaba a comprender las propiedades medicinales de las plantas.

Como y por qué una determinada planta tiene propiedades curativas debió ser un misterio para aquellos pueblos primitivos, por esta razón las personas que tuvieron un interés especial en las cualidades curativas de las plantas y que adquirieron una cierta experiencia sobre el tema consiguieron ocupar un lugar importante en la sociedad. 
Los pueblos primitivos atribuían sus efectos curativos a la intervención de uno de sus dioses. Por esta razón, los "médicos" primitivos quedaron asociados al conjunto de estructuras de las creencias religiosas de los pueblos. Muchos de ellos fueron sacerdotes que actuaban como instrumento de los dioses, de los que recibían poderes para curar.

Precisamente los primeros herbolarios fueron hombres y mujeres experimentados en el tema de las hierbas y sus aplicaciones medicinales, culinarias, para la preparación de tintes, perfumes y cosméticos. Finalmente durante la revolución industrial del siglo XIX en el mundo occidental, la urbanización y la creciente división del trabajo provocaron la desaparición gradual de esta sabiduría rural.
En la prehistoria, los humanos probablemente observando las costumbre de los animales, empezaron a manipular las plantas medicinales (perros y gatos utilizan la grama para purgarse; es muy frecuente encontrar tomillo en los nidos de los insectos por su poder desinfectante). El hombre de Neardenthal ya utilizaba plantas medicinales.
Los conocimientos sobre las plantas medicinales, antes del nacimiento de la escritura, se realizaban oralmente. Se sabe que el primer texto escrito sobre el uso de plantas medicinales tiene unos 4000 años de antigüedad y aparece en una tablilla de arcilla en la cultura de los Sumerios, un antiguo pueblo que vivía al sur de los ríos Éufrates y Tigris, lo que equivaldría al actual Iraq.

China, Asia, Egipto y Mesopotamia


Los Egipcios utilizaron los principios de las plantas medicinales de una manera sistemática y controlada. Se conocen más de 700 formulas en las que aparecen estas plantas y el documento impreso más interesante es el Papiro de Ebers, el año 1700 A.C., pero, con todo seguridad el uso de estas plantas es anterior en Asia. Sabemos muy poco sobre los orígenes de la medicina en la China y la India. 

En China se supone que ya era utilizada en el año 5000 A.C. Un buen ejemplo es el libro Pen Tsao que recoge el estudio de más de 300 plantas. 
Se cree que el emperador Chin Nong compuso un herbario hacia el año 2700 a. C y unos 60 años mas tarde, otro emperador, Huang-ti, escribió un tratado de medicina. En la India se menciona la utilización de las plantas medicinales en el Rig Veda, uno de los libros sagrados del brahmanismo.  En la China donde se supone que ya era utilizada en el año 5000 A.C. Un buen ejemplo es el libro Pen Tsao que recoge el estudio de más de 300 plantas. En la India el uso de plantas medicinales, conocido como Ayurveda, nos ha dejado referencias escritas del año 800 A. C., donde aparecen descritas unas 800 especies.

El AYURVEDA, toda una forma de vida que implica tanto la medicina, como la religión, la filosofía o la ciencia en general propone unos hábitos de vida saludables para conseguir una salud plena. Las plantas medicinales constituirían un recurso importante, junto con la alimentación o los ejercicios. La medicina ayurvédica comparte sus métodos con los de la medicina " oficial", es la forma de enfrentarse a las enfermedades de las clases más pobres de este país y se está extendiendo en otros países occidentales como una de las principales medicinas alternativas.

En el antiguo Egipto y Mesopotamia el conocimiento sobre las plantas medicinales tuvo unaevolución gradual, más tarde se expandió hacia los países del Mediterráneo oriental y hacia Persia y Armenia, hacia la antigua Grecia y luego por toda Europa para llegar finalmente dos mil años mas tarde al Nuevo Mundo. Durante muchos siglos, la medicina y la botánica estuvieron estrechamente ligadas, y las plantas fueron un elemento básico de la practica medica. Solo a partir del siglo XVIII en el mundo occidental se separaron los caminos de la botánica y la medicina, por la misma época el tratamiento medico quedo al alcance de la mayoría de la población y los viejos remedios a base de hierbas desaparecieron.

Grecia y Roma


Los griegos y los romanos recogen la tradición de Mesopotamia y Egipto. Hacen uso de las plantas para curar las enfermedades y mantener un buen estado de salud. Así, por ejemplo el físico griego Hipócrates ( Isla de Cos en Grecia - 460-c. 377 a.C.), considerado el padre de la medicina, otorga extrema importancia a la medicina preventiva y, dentro de esta, las plantas juegan un papel muy importante, hasta el punto que se considera el autor del siguiente aforism
o: "Deja que la comida sea tu medicina y tu medicina tu comida". 

El primer escrito de naturaleza científica en la época clásica es Materia Médica, escrita por Dioscórides ( 40-90 d.C.). Es un trabajo en cinco volúmenes. Este médico griego, natural de Anazarbus en Cilicia ( un país que equivaldría a la actual Turquía) trabajaba con los romanos como botánico, lo que le permitió viajar mucho.
 Durante sus viajes estudio las propiedades de mas de 1000 plantas y de muchos principios químicos y su obra sirvió de referencia hasta el siglo XV. Se han hecho sobre ella muchas revisiones y traducciones. La revisión más importante en castellano es Plantas medicinales, El Dioscórides renovado del farmacéutico leridano Dr. Pio Font Quer. En ella revisa 682 especies, mencionando las opiniones de Dioscórides y, sobre todo las revisiones que de este médico habían realizado Pietro Andrea Mattioli y Andrés de Laguna.

La Edad Media

Durante la Edad Media el estudio de las plantas medicinales estaba en manos de los monjes que en sus monasterios , plantaban y experimentaban sobre las especies descritas en los textos clásicos.
La obra de Dioscórides solo entra en la Europa medieval a través de las traducciones de los escritos árabes. Anterior a ello existía el herbario con mucha variedad de obras. El tratamiento de las enfermedades, tanto en el mundo antiguo, como en el medieval es basado en el herbario o libros con descripciones de plantas medicinales; y el primer herbario griego fue el de Diocles de Karisto. Luego apareció la obra de Dioscórides que fue el que más influenció, y fueron innumerables las traduciones, los comentarios y las ampliaciones a sus escritos.
 Las plantas medicinales se recogían ciertos días señalados y la recolección se acompañaba de oraciones especiales, lo cual relacionaba esta actividad con la magia; las ideas astrológicas se encontraban muy generalizadas.


La aportación del nuevo mundo


Aparte de esta tradición europea se ha de mencionar la importancia del cultivo y uso de plantas medicinales en el Nuevo Mundo. Cuando los colonizadores europeos llegaron a América se quedaron fascinados por los conocimientos que poseían los nativos del uso medicinal de las plantas. Estos conocimientos estaban en manos de los chamanes que eran los que tenían el poder de utilizar la magia y las plantas medicinales para curar las enfermedades. Fueron muchas las expediciones posteriores de botánicos y herbalistas que buscaban en estos sacerdotes un mayor conocimiento de las propiedades curativas de las plantas.
Los aztecas reciben una herencia creciente de herbolaria medicinal, teotihuacana y tolteca. Cortes, en una carta de relacion a Carlos V, le avisa que en Tenochtitlan "hay muchas y variadas hierbas y raíces para uso médico" que se vendían en varias calles de la ciudad y en el mercado de Tlatelolco y provenian de Xochimilco y Oaxtepec, donde existieron jardines botánicos antes que en Europa. Algo así como tres mil distintas hierbas medicinales usaban los aztecas, y pro ello resultan explicables tantos remedios vegetales populares y de uso actual. Por eso, una estadunidense encargo a su sirvienta "té lipton"; ella le preguntó que para qué era el remedio y cuando aquella contó que era una bebida placentera, ella se mostró muy extranada de que alguien bebiera un  y no fuera para curarse algo.
 Ya en 1552 se escribia el primer libro de Medicina de Mexico y America. Martin de la Cruz, un médico azteca que asistía a aquel Colegio de Tlatelolco escribio un libro de herbolaria en idioma mexica y Juan Bernardino, otro alumno azteca, lo tradujo al latín: "Libellus de Medicinalibus, Indorum Herbis". 


En Sevilla, España, estaba comisionado Nicolas Monardes, médico para clasificar las plantas medicinales que llegaban de Mexico, y observaba que aun tan secas eran activas. A su vez, Felipe II, monarca español, envia a su medico, Francisco Hernandez, para estudiar la flora y la fauna de Mexico y realiza una obra en 16 volumenes, que duerme el sueño de las bibliotecas, hasta que la obra se destruye en el incendio del Escorial, ocurrido poco despues. Afortunadamente, Francisco Hernandez habia resumido aquella obra y esta síntesis fue redescubierta en este siglo y editada por nuestra Universidad. En 1786 la corona Real de Espana crea el Jardin Botanico en México, donde se impartirían cursos para el estudio de las plantas, datos que recoge Jose Mocino, para crear una obra descriptiva e iconográfica relativa a las propiedades terapéuticas de infinidad de plantas.


Las plantas medicinales: sabiduría ancestral en el mundo de hoy

El conocimiento de las plantas medicinales se extiende a cualquier parte del mundo donde el hombre tradicionalmente ha necesitado de estos seres para curar sus enfermedades. Así, mezcla de magia y religión, mezcla de necesidad y casualidad, de ensayo y error, el paso de las diferentes culturas ha creado toda un conocimiento de remedios vegetales que ha constituido la base de la medicina moderna. Un patrimonio que no puede atribuirse a ninguna cultura en particular sino al hombre en su globalidad y que nos corresponde a todos conocer y salvaguardar.
El resurgimiento en occidente del interés del público y los científicos por la medicina natural tradicional hace que el número de investigaciones realizadas en este campo haya aumentado notablemente en los últimos años.
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